Storytelling - Las Marcas son Películas Chiquitas


Las aventuras de Mr. Gustav al lado de Zero, en The Grand Budapest Hotel, cautivan de inmediato gracias a sus peculiares diálogos, su estética y la forma en la que narran los hechos. Mientras tanto, en Pulp Fiction, se cuentan tres relatos diferentes, con actores y situaciones distintas que terminan por relacionarse una con otra, todo bajo una idea central.

Ambas películas son completamente diferentes: The Grand Budapest Hotel es sencilla, divertida y encantadora; por otro lado, Pulp Fiction es compleja en su narrativa, violenta pero hipnótica a la vez. Lo que tienen en común estas dos películas, son buenas historias, argumentos sólidos, actuaciones impecables y estéticas tan memorables, que hacen que las quieras ver una y otra vez.

The Monopolitan
Fuente: Estudio Cariño

En Estudio Cariño pensamos que el storytelling es la creación de una pequeña película, a través de la cual se cuenta lo qué es una marca. Las identidades, al igual que las películas, deben tener una historia que logre conectar emocionalmente con sus consumidores, que los cautive y los emocione tanto, que quieran volver a consumirla o usarla cientos de veces.

The Monopolitan
Fuente: Tiny Bastards

En nuestros proyectos de branding, le jugamos al escritor / director de la película, somos una especie de Wes Anderson, y tratamos de encontrar un argumento (concepto), un estilo visual auténtico (dirección de arte) y un guión sólido (discurso de marca), que nos ayude a crear una narración alrededor del producto o servicio.

Creemos que para que esta historia sea la más taquillera en el mercado, tiene que reflejar los valores de la marca. Debe decir qué es lo que la hace diferente al resto de su competencia, de una manera empática y entretenida para su audiencia. Para esto debemos conocer perfectamente a su público, saber cuáles son sus costumbres, hábitos, preferencias y motivaciones.

Comenzamos por definir nuestro argumento (concepto), la idea central del proyecto, el hilo conductor que será lo que le dará congruencia a toda la estructura de la marca. Buscamos objetos, conceptos, ideas, épocas, géneros musicales, personajes y cualquier otro recurso imaginable alrededor de nuestro producto o servicio, para tratar de hacer asociaciones e ir creando de a poco este concepto rector con un estilo propio.

Con el concepto ya listo, seguimos por desarrollar el guión (discurso), es decir, el mensaje medular de la marca: qué tiene que decirle al mundo y su importancia o relevancia en un contexto determinado, y cuál es el mejor tono y carácter para comunicarlo. De este mensaje central, podemos extraer los diálogos de nuestros actores, es decir, los mensajes concretos que deberán estar presentes en las piezas que forman la identidad.

Una vez que la narrativa está definida, entran en escena nuestros Brad Pitt y nuestras Nicole Kidman para ejecutarla. Nuestros actores principales son las piezas con las que la marca tiene contacto directo con el cliente: tarjetas, empaques, uniformes, rótulos, menús, etc.

Nosotros, los directores, decidimos qué es lo que entra en escena, le damos la dirección de arte adecuada (colores, composiciones, formatos, layout, materiales, tipografías, etc.), así como las líneas de diálogo (copy), el tono y la personalidad correcta para que los consumidores se sientan atraídos visualmente y cautivados al leer lo que la marca tiene que contarles. Cuidamos hasta el más mínimo detalle para que nuestros protagonistas siempre luzcan impecables.

Para nosotros, un proyecto de branding es la oportunidad de posicionar a una marca de manera legítima a través de una historia que atrape a su consumidor.

The Monopolitan
Fuente: Tiny Bastards

Tiny Bastards, es un ejemplo de nuestras producciones cinematoBRANDicas. Se trata de una marca de cerveza artesanal, que ofrece variedades que no son tradicionales. Son bebidas un tanto trasgresoras a lo ya conocido, utilizan materias primas de lugares lejanos y crean combinaciones de ingredientes inusuales, que son el maridaje perfecto para parrilladas en tu jardín trasero.

The Monopolitan
Fuente: Tiny Bastards

Así fue como construimos una historia alrededor de esta “trasgresión” implícita en el producto. El storytelling de este proyecto se basa en la creación de una serie de animales inofensivos, pero de actitud ruda, que forman una pandilla sin escrúpulos y que pueden irrumpir sin previo aviso y de manera criminal en una comida con tus amigos, causando destrozos a su paso, robándose los huesos de la chuleta, despojándote de tu comida o bebiendo toda tu cerveza.

The Monopolitan
Fuente: Tiny Bastards

Estos animales que, podrías encontrar en cualquier parque, tienen características semejantes a cada uno de los estilos de cerveza que ofrece la marca. Por ejemplo, un mapache con resortera representa al estilo Porter de la familia, que es más ligera de lo normal; o un raro pájaro kiwi con arco y flechas de chupón, representan la Pale Ale, que está hecha con lúpulos de una región recóndita de Nueva Zelanda, lo que la convierte en la rara del grupo. Este concepto de trasgresión lo convertimos en algo divertido y amigable, para posicionar a Tiny Bastards como una cerveza que va en contra de las reglas.

A continuación, dejamos la sinopsis de nuestra película a un lado, para que puedas leerla completa. Te recomendamos tener palomitas a la mano:

The Monopolitan
Fuente: Tiny Bastards

The Monopolitan
Fuente: Tiny Bastards

The Monopolitan
Fuente: Tiny Bastards

The Monopolitan
Fuente: Tiny Bastards

Créditos:

Dirección: Estudio Cariño
Guión: Estudio Cariño
Dirección de arte: Estudio Cariño
Fotografía: Miguel Ángel Manzano

Protagonistas:

Brad Pitt como La etiqueta de la ardilla
Nicole Kidman como La etiqueta del mapache
Leonardo Di Caprio como La etiqueta del canario
Margot Robbie como La etiqueta del pájaro kiwi

Actores secundarios:

John Travolta como Las corcholatas
Julia Roberts como La papelería corporativa

Invitados especiales:

Meryl Streep como La etiqueta de la cerveza Seasonal