Qué es el trading fundamental y cómo diferenciar el análisis fundamental del técnico
Un inversor, cuando se aventura en operaciones con cierto nivel de riesgo, busca siempre alcanzar dos objetivos: proteger el capital invertido y maximizar las ganancias. En el mundo del trading existen, a su vez, diferentes herramientas para cubrir estos propósitos: el análisis fundamental y el técnico.
El análisis fundamental deja fuera las tendencias de mercado
En el análisis fundamental, lo que se intenta es calcular el valor real de las acciones de una empresa mediante el análisis de balances. A partir de ahí, se compara este valor con el del mercado para comprobar si el precio está infravalorado. En estos casos, los resultados de los balances y los precios están sujetos a cambios constantes y la cotización de esas acciones también va a estar influenciada por factores políticos y económicos.
El análisis fundamental es una herramienta de gran utilidad para evaluar el riesgo financiero de las empresas. Con él se examina la capacidad de respuesta de las empresas a partir de un análisis del entorno, el cálculo de parámetros clave y la propia valoración de las compañías. Es la mejor fórmula para predecir el comportamiento del precio a largo plazo.
No obstante, este método no entra en las tendencias de mercado y, además, deja fuera las gráficas de bolsa, pues estas son objeto de estudio del análisis técnico.
¿Qué es el análisis técnico?
El análisis técnico es un acercamiento al comportamiento financiero de las empresas que surge a finales del siglo XIX, de la mano del economista estadounidense Charles Henry Dow. En él se presta menos atención, hasta nula, a los estudios de riesgo financiero de las compañías, y se pone todo el interés en la acción del mercado, sobre todo con el uso de gráficas. El objetivo es predecir tendencias futuras en el precio.
En esta aproximación los objetos de estudio son la cotización de las acciones, el volumen bursátil y el interés abierto. Análisis técnico y fundamental no son excluyentes, ya que ambos se complementan entre sí. La capacidad de determinar tendencias al alza o a la baja agrega información a la que ya ha aportado el análisis fundamental. Es la suma de ambos lo que va a ayudar a comprender hacia dónde puede moverse el precio de las acciones.
Análisis fundamental y análisis técnico, una necesaria interdependencia
El análisis fundamental es el mejor punto de partida para estudiar cuáles son las mejores opciones en las que invertir según la salud financiera del valor. Y el técnico es un complemento imprescindible que aporta señales útiles sobre cuándo comprar o vender según las tendencias y evolución del mercado.
Para muchos expertos, más allá de las diferencias citadas entre ambos enfoques, un apunte destacable es el plazo de estudio. Mientras que el análisis fundamental integra episodios a largo plazo, en el análisis técnico para trading se valoran los comportamientos a corto plazo.
Uno fija la mirada en qué comprar y el otro en cuándo comprar. A estos dos se suma también el análisis cuantitativo, que señala cuánto comprar. Para comprender con claridad todas estas cuestiones existen varias opciones que a su vez son complementarias entre sí: la formación y la experiencia.
Desde Economipedia ofrecen un curso de análisis fundamental diseñado para diferenciar una buena empresa de otra que no lo es, cuál es el mejor momento para comprar o vender y cómo rentabilizar los ahorros y las inversiones a medio y largo plazo. También incluyen análisis detallados con métricas que dan respuesta a las inquietudes de los inversores. Los diagramas de Venn son un buen método para hallar respuestas en este ámbito.
¿Qué método es el más recomendable?
No existe un mejor tipo de análisis, pues cada uno presenta ventajas e inconvenientes. De hecho, muchas inversiones echan mano de ambas opciones. Aunque también hay traders profesionales que usan únicamente el análisis técnico para detectar oportunidades de trading.
El sistema híbrido permite adquirir cierta perspectiva del mercado e identificar objetivos con el análisis fundamental. A partir de ahí, decidir en qué instrumento invertir sirviéndose de las herramientas del análisis técnico.
Al final, ningún método es 100% fiable, el mejor será el que más se adapte a los objetivos de cada momento, sin olvidar que existen otras aproximaciones que pueden ser igualmente válidas y pueden encajar dentro de la ecuación.